Cientos de personas han denunciado la ampliación de la ofensiva contra el euskera y han pedido la generalización del modelo en euskera

02/07/2026 Por

Hoy, cientos de personas se han concentrado bajo el lema «Justicia para el euskera, euskera para todos/as» en las tres movilizaciones convocadas por Euskalgintzaren Kontseilua en los campus de EHU de Bilbo, Donostia y Gasteiz. En ellas, han denunciado que el poder judicial ha utilizado los malos resultados obtenidos por algunos estudiantes en las pruebas de acceso a la universidad para extender la ofensiva contra el euskera a la educación, premiando y privilegiando la renuncia a esta lengua.

Según Kontseilua, organización que agrupa las principales entidades a favor del euskera, este hecho evidencia claramente el menosprecio sistemático hacia el euskera por parte del poder judicial, con el objetivo de perpetuarlo como una lengua de segunda categoría y subordinada al castellano. A ello se suma que el actual sistema de modelos lingüísticos vigente en la educación de la CAV deja a miles de estudiantes sin alcanzar un nivel mínimo de conocimiento de euskera. Ante esta situación, han reivindicado la superación del sistema de modelos lingüísticos y la generalización de un modelo educativo en euskera que garantice la euskaldunización de todo el alumnado.

A las concentraciones se han sumado los principales agentes y sindicatos del ámbito educativo y universitario, entre ellos, los sindicatos ELA, LAB y STEILAS, las federaciones Euskal Herriko Ikastolak, BIGE y Denon Eskola, las organizaciones estudiantiles IAS e IKAMA, y los grupos de euskera de EHU. A continuación, la declaración leída por Euskalgintzaren Kontseilua en las concentraciones:


DECLARACIÓN

La ofensiva contra la normalización del euskera no se detiene. Al contrario, se está extendiendo, y ahora ha puesto en su punto de mira el sistema educativo. Solo así puede entenderse lo ocurrido en los últimos días: cómo se han utilizado los malos resultados obtenidos por algunos estudiantes en el examen de Euskera y Literatura de la prueba de acceso a la universidad para atacar al euskera. En estos días hemos visto cómo la preocupación de ese alumnado ha sido utilizada política y mediáticamente contra el papel que desempeña el sistema educativo de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa en la normalización del euskera. Y con especial gravedad hemos visto, una vez más, cómo el poder judicial ha tenido la última palabra, obligando a la UPV/EHU a eximir de euskera a los estudiantes que, tras obtener malos resultados, han acudido a la vía judicial. De nuevo, el poder judicial se ha situado por encima de las instituciones que cuentan con el conocimiento y la legitimidad para resolver esta cuestión, por encima de la propia EHU e incluso del Gobierno Vasco.

Mediante esta ofensiva política, mediática y judicial actualmente en marcha, se está profundizando cada vez más en el proceso de desoficialización del euskera. De hecho, lo ocurrido en torno a las pruebas de acceso a la universidad tiene consecuencias graves y evidentes en lo que respecta a la oficialidad del euskera. Por un lado, premiará y privilegiará en el acceso a la universidad a quienes renuncian al euskera. En cambio, menospreciará a quienes han otorgado al euskera la misma importancia que al resto de asignaturas, a quienes han respetado el lugar que le reconoce el currículo educativo y han hecho el esfuerzo de aprenderlo. Convertirá en víctimas de una gran injusticia a miles y miles de estudiantes. Y este perjuicio no se soluciona aumentando plazas. Si así fuera, habría que aplicar la misma lógica al alumnado que ha obtenido malos resultados en Matemáticas o Castellano y no está conforme con ellos.

Todo ello ha puesto de manifiesto hasta qué punto quienes nos desenvolvemos en euskera somos ciudadanía de segunda; hasta qué punto el euskera es una lengua de segunda y subordinada al castellano. El mensaje que se ha trasladado a la sociedad es claro: el euskera no vale tanto como el castellano. Todo ello está muy lejos de una verdadera oficialidad, muy lejos de la igualdad y aún más lejos de la política de normalización que necesita una lengua minorizada como el euskera.

En este sentido, Euskalgintzaren Kontseilua vemos con gran preocupación la actitud mostrada en estos días por el Gobierno Vasco ante esta cuestión. Ha sido especialmente inquietante comprobar que, en lugar de abordar el verdadero problema –que el sistema de modelos lingüísticos vigente deja a parte del alumnado sin alcanzar el nivel mínimo de euskera recogido en el currículo–, el Departamento de Educación ha optado por señalar al profesorado encargado de corregir los exámenes, poniendo en duda su conocimiento, rigor y criterio. Queremos expresar nuestro apoyo a todo ese profesorado que trabaja día a día en la enseñanza y transmisión del euskera, así como a quienes han participado en la corrección de las pruebas como parte de esa labor.

En Kontseilua tenemos claro que el núcleo de este problema reside en el sistema de modelos. Desde hace tiempo se sabe y se ha demostrado que los modelos A y B no sirven para cumplir los objetivos establecidos por el propio currículo educativo. Estos modelos, además de obstaculizar el avance en la normalización del euskera, vulneran el derecho de miles de estudiantes a adquirir la lengua. Por ello, desde hace tiempo Kontseilua viene reclamando la superación del actual sistema de modelos y la generalización de un modelo educativo en euskera, con el objetivo de ofrecer más recursos a quienes menos euskera tienen. Ese es el camino, no solo para avanzar en la normalización y revitalización del euskera en un momento en que su futuro está en juego, sino también para desatar uno de los principales nudos como sociedad, profundizando en la justicia y la cohesión social.

Lamentablemente, en el último debate de la Ley de Educación se perdió una excelente oportunidad para dar ese paso. En un momento en el que la ofensiva se ha extendido al ámbito educativo, se abre una nueva oportunidad para impulsar un modelo educativo generalizado en euskera, y queremos hacer un llamamiento a todos los agentes del ámbito del euskera y de la educación, así como a las fuerzas políticas y sindicales que creen en el futuro del euskera. Y, por supuesto, hacemos un llamamiento a todas las personas euskaltzales, a toda la ciudadanía que defiende el euskera, la justicia social y la igualdad, para que sean impulsoras de este cambio.

Mientras tanto, seguiremos trabajando para crear unas condiciones reales para poder vivir en euskera. Tomemos conciencia, empoderémonos y organicémonos como euskaltzales: en los centros educativos, en la calle, entre amistades, en las redes y en todos los ámbitos de la vida.

Ante la ofensiva, ¡justicia para el euskera, y euskera para todos y todas!