300.000 nuevos hablantes de euskara para 2036: el reto de duplicar el ritmo de euskaldunización

28/05/2026 Por

El Reto para la nueva revitalización presentado hoy por Euskalgintzaren Kontseilua pretende dar respuesta a la situación de emergencia lingüística que viven el euskara y la comunidad vascohablante, y abrir el camino hacia un nuevo ciclo de revitalización. Los más recientes diagnósticos han evidenciado una desaceleración del proceso de normalización y revitalización, e incluso un alto riesgo de retroceso si no se actúa. Por ello, se proponen los objetivos, indicadores y herramientas necesarias para revertir estas tendencias y propiciar una nueva revitalización. Se trata de un reto que debe asumir la sociedad en su conjunto: el ámbito del euskara, las instituciones, los agentes sociales y políticos, y, por supuesto, las personas euskaltzales y toda la ciudadanía que desean garantizar un futuro al euskara. Para mostrar apoyo a la propuesta, Kontseilua ha llamado a participar en la Marcha Euskaltzale que llenará las calles de Iruñea el 13 de junio.

El punto de partida de la propuesta es el diagnóstico publicado por Kontseilua hace dos años: el euskara y su comunidad lingüística se encuentran en una situación de emergencia lingüística, y es imprescindible dar un salto en el proceso de normalización, impulsar una nueva revitalización. Desde esa responsabilidad, y como vía de salida, Kontseilua ha planteado un reto a diez años, dirigido no solo a las instituciones sino a toda la sociedad, bajo el título «Reto para la nueva revitalización». La propuesta se basa en el amplio consenso social Batuz Aldatu, suscrito por más de 140 agentes sociales.

En diez años, ganar 30.000 nuevos hablantes al año

Uno de los pilares principales del reto es el salto en el conocimiento: concretamente, crear 300.000 nuevos hablantes de euskara en un plazo de diez años, para 2036. Actualmente se ganan unos 15.000 hablantes al año en el conjunto de Euskal Herria, pero no es suficiente para superar la desaceleración y poner en marcha un nuevo ciclo de revitalización. El reto planteado por Kontseilua propone duplicar esa cifra hasta los 30.000, reforzando así la tasa de reproducción de la comunidad lingüística, ampliando las oportunidades de uso y asentando condiciones sólidas para que el euskara siga siendo una lengua viva frente a los enormes desafíos del mundo actual. En definitiva, se trata de duplicar el ritmo de euskaldunización actual. Para ello, se han fijado objetivos específicos por territorios y ámbitos administrativos, teniendo en cuenta las distintas realidades sociolingüísticas y la progresividad.

Así, en la Comunidad Autónoma Vasca se debería pasar de los 13.000 nuevos hablantes actuales al año a 25.000; en Nafarroa, de 1.500 a 3.700; y en Iparralde, de 440 a 1.300.

Otro pilar importante del reto es el relativo al uso: en concreto, se plantea superar el umbral del 20% de uso declarado en los próximos diez años; es decir, ganar casi cinco puntos desde el actual 15,3%. El reto busca incidir simultáneamente en el conocimiento y en el uso: aumentar el conocimiento para multiplicar y consolidar las oportunidades de uso, y elevar el uso no solo como garantía de vitalidad de la lengua, sino también como motor para reforzar el conocimiento. Las últimas proyecciones apuntan a claros signos de desaceleración, e incluso riesgo de retroceso en el caso de Nafarroa, tanto en el conocimiento como en el uso, por lo que la propuesta pretende revertir esa tendencia.

Cinco claves, cinco saltos

El Reto para la nueva revitalización es ambicioso, como corresponde a un cambio de tendencia, pero también viable. En este camino, Kontseilua plantea actuar en cinco ámbitos estratégicos.

El primero es la educación reglada, con el objetivo de afrontar el reto de lograr 180.000 nuevos hablantes completos en una década a través de este ámbito. En la CAV, la herramienta sería generalizar el modelo educativo en euskara, superando el actual sistema de modelos y proporcionando recursos para que quienes tienen menos euskara puedan recibir más. En Nafarroa, la clave sería extender el modelo de inmersión hasta el 40%, junto con garantizar que todo el alumnado reciba, al menos, la asignatura de euskara. En Iparralde, como en Nafarroa, una de las claves es la expansión de los centros de inmersión en euskara, así como la incorporación del euskara en el currículo de todo el alumnado. Asimismo, en el caso de Iparralde, es fundamental garantizar la posibilidad de realizar todo el recorrido académico, incluido el examen de bachillerato (“baxoa”), en euskara.

El segundo ámbito estratégico es la euskaldunización y alfabetización de personas adultas. El reto es crear 120.000 nuevos hablantes completos en una década: 100.000 en la CAV, 14.800 en Nafarroa y 5.200 en Iparralde.

Para lograr este objetivo será imprescindible la gratuidad de los estudios de euskara, la creación de una nueva agencia que coordine la actuación de instituciones y agentes sociales, el aumento de recursos y facilidades para la acogida lingüística de personas migrantes, y el impulso de normativas y planes que refuercen la presencia del euskara en el ámbito laboral.

La tercera clave son los recursos necesarios para hacer posibles las demás medidas. En este sentido, será imprescindible dar un salto en la inversión destinada a las políticas lingüísticas de normalización del euskara si se quiere pasar de la emergencia a un nuevo ciclo de revitalización. Actualmente, los gobiernos de las tres administraciones de Euskal Herria destinan, de media, el 0,45% de su presupuesto a políticas lingüísticas. La propuesta es elevar en una década esta inversión hasta el 2% del presupuesto consolidado, extendiendo además la responsabilidad de la política lingüística a todos los niveles institucionales: gobiernos, diputaciones, ayuntamientos y otros organismos.

La cuarta clave es el salto necesario en la arquitectura jurídica del euskara. Para poder desarrollar políticas lingüísticas eficaces, sostenibles y con garantías que impulsen un nuevo ciclo de normalización y revitalización, el euskara necesita la oficialidad plena en todo Euskal Herria. En la CAV es imprescindible frenar la actual ofensiva desoficializadora y avanzar hacia una nueva arquitectura jurídica. En Nafarroa, superar la zonificación y lograr la oficialidad en todo el territorio; y en Iparralde, alcanzar un estatus de oficialidad. Se trata sin duda de un gran reto, pero posible con un euskaltzaletasuna fuerte.

La quinta clave es construir de forma integral y transversal las condiciones reales para vivir en euskara; es decir, un ecosistema completo en euskara: en la cultura, el ocio, el entorno digital, y en todo el tejido social. Para ello, además de las políticas públicas, será imprescindible un compromiso social activo, fuerte y organizado; será fundamental que cada euskaltzale tome conciencia, se empodere y se organice. En definitiva, ese compromiso activo y organizado será la base para hacer realidad el reto.

Asimismo, el reto no será una mera declaración: se estructura en dos ciclos de cinco años, y la Encuesta Sociolingüística será el principal instrumento de medición del progreso. De este modo, se podrán ajustar las medidas y corregir el rumbo de forma continua.

Basado en experiencias internacionales y con el respaldo de expertos

El reto es viable, ambicioso e ilusionante, con objetivos razonables y medidas e indicadores sólidos. Además, se basa en experiencias de diversas comunidades lingüísticas minorizadas a nivel internacional, tomando como referencia estrategias como Cymraeg 2050 del Gobierno de Gales, el Pacte Nacional per la Llengua de la Generalitat de Cataluña y el Protocolo Lingua Vital de Galicia, así como el objetivo propuesto por Euskal Konfederazioa para Iparralde de cara a 2050.

En la presentación organizada por Kontseilua han participado expertos implicados en estas experiencias: desde Gales, Elin H. G. Jones, sociolingüística y catedrática de la Universidad de Gales y presidenta de la red europea ELEN; desde Galicia, Marcos Maceira, director de la plataforma A Mesa; desde Cataluña, Francesc Marco-Palau, miembro de la dirección de Plataforma per la Llengua, y Ernest Montserrat, miembro de la directiva de Òmnium Cultural.

Desde Gales, Elin Jones ha expuesto la propuesta Cymraeg 2050 del Gobierno galés, cuyo objetivo es superar el millón de hablantes de galés para ese año. Marcos Maceira ha presentado el Protocolo Lingua Vital, que plantea medidas urgentes para hacer frente a la situación de emergencia del gallego. Francesc Marco-Palau y Ernest Montserrat han explicado el Pacte Nacional per la Llengua de la Generalitat de Cataluña, cuyo objetivo es sumar 600.000 nuevos hablantes de catalán para 2030. Por su parte, Sébastien Castet, portavoz de Euskal Konfederazioa, ha presentado la propuesta para Iparralde: alcanzar un 30% de hablantes de euskara en 2050.

Por último, el coordinador de Euskalgintzaren Kontseilua, Manex Mantxola, ha presentado la propuesta de Kontseilua.