Inician en Barcelona la reescritura de la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos para celebrar su 30.º aniversario

26/10/2026 Por

Euskalgintzaren Kontseilua y el Observatorio de Derechos Lingüísticos (Hizkuntz Eskubideen Behatokia) han participado en las cumbres y en el acto conmemorativo que han reunido a numerosos representantes y expertos de lenguas minorizadas de todo el mundo.

El pasado jueves y viernes se celebraron en Barcelona la cumbre para renovar la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos y el acto conmemorativo de su aniversario. Numerosos representantes y expertos de lenguas minorizadas se reunieron en la capital catalana, y otros tantos participaron en línea. Los grupos de revisión y reescritura realizaron labores de coordinación y comenzaron a analizar las aportaciones recibidas hasta el momento.

La Declaración se proclamó el 6 de junio de 1996 en la propia Barcelona, en el Congreso Mundial de Derechos Lingüísticos. Treinta años después, se ha celebrado el aniversario con un acto en una sala del Ayuntamiento de Barcelona, y también se han llevado a cabo las primeras reuniones del proceso de reescritura del texto. Este proceso se presentó el 15 de abril, impulsado por las entidades Ciemen y PEN Català. Según ha informado Ciemen, unos cuarenta expertos han trabajado divididos en dos comisiones, y han comenzado también a definir la metodología del trabajo futuro. Las aportaciones aún pueden realizarse hasta finales de año.

En estas tres décadas el mundo ha cambiado mucho. Las nuevas tecnologías, las redes sociales y la situación sociopolítica han incrementado la vulnerabilidad lingüística de las comunidades lingüísticas: el futuro de algunas lenguas se encuentra en situación de emergencia, y muchas otras están al borde de la desaparición. Responder a estos cambios es el objetivo de la actualización del texto.

Desde Euskal Herria han acudido a Barcelona representantes de Euskalgintzaren Kontseilua y del Observatorio de Derechos Lingüísticos, junto con el experto en educación Paul Bilbao. Como impulsores de la nueva Declaración, han manifestado su voluntad de seguir trabajando para reforzar a escala internacional el reconocimiento y la garantía de los derechos lingüísticos.

Manex Mantxola, coordinador de Kontseilua, ha subrayado que se pretende que la Declaración se convierta en una referencia internacional, con el fin de establecer «otro suelo» para la protección de las comunidades de hablantes. «La ola reaccionaria mundial, entre otras cosas, ha puesto en el punto de mira el avance de las lenguas minorizadas y los derechos de esas comunidades de hablantes», ha advertido. El objetivo principal del proyecto es que la Organización de las Naciones Unidas haga suyo el texto, de modo que la Declaración se convierta en un texto legal internacional vinculante.

Agurne Gaubeka, directora del Observatorio de Derechos Lingüísticos, ha destacado la necesidad de organizarse a escala internacional y de presionar conjuntamente: «Las lenguas hegemónicas y la normativa y las medidas que favorecen su predominio dejan aún más minorizadas y oprimidas lenguas como la nuestra. Para poder vivir en nuestras lenguas y para que los derechos lingüísticos sean la base de la sociedad del futuro, es necesario organizarse a escala internacional y presionar conjuntamente».