1. PREGÓN: Oficialidad plena. Movimiento Azterketak Euskaraz

14/06/2026 Por

MOVIMIENTO AZTERKETAK EUSKARAZ

El 13 de junio nos hemos reunido en las calles de Iruñea para difundir reivindicaciones imprescindibles para el euskara. Consideramos obligatorio poder obtener el Bachillerato en euskara para construir un Euskal Herria euskaldun y euskaltzale.

Desde el primer día en la ikastola nos dimos cuenta de que ese sistema educativo no estaba a nuestro favor y de que nunca lo estaría si no luchábamos. De ahí vinieron rápidamente la falta de profesorado y la obligación de realizar los exámenes en otra lengua. Esta reivindicación no es nueva. Hace 40 años que se empezó a luchar por poder realizar todas las pruebas en euskara, tanto el brevet al final del colegio como el Bachillerato en el liceo.

A lo largo de los años ha habido grandes avances, o al menos algunos pasos adelante, pero seguimos en la lucha. ¿De verdad? ¿40 años de trabajo para traducir dos simples exámenes al euskara? ¿Es tan complicado llevar a cabo un cambio que no afecta en absoluto al funcionamiento del sistema educativo? ¿Cuánto tiempo más nos va a mantener el Estado francés en este conflicto? ¿Estará poniendo a prueba nuestros límites? Si es así, la lucha ya la tenemos ganada de antemano. ¡No nos detendremos hasta lograr nuestro objetivo! No nos rendiremos. No. No somos un movimiento contra los exámenes; de hecho, probablemente seamos los únicos estudiantes que reivindican poder realizarlos. ¿Es normal? No lo sé, pero demuestra claramente que nuestra demanda no es un capricho infantil. No es ese pequeño detalle que nos falta para alcanzar la vida ideal que soñamos. No. Como estudiantes, es un derecho básico poder hacer las pruebas finales en nuestra lengua materna y en la misma lengua en la que hemos estudiado, en nuestro caso, el euskara. Al fin y al cabo, el objetivo de esos exámenes es demostrar lo que hemos aprendido en la escuela, ¿no?

Como se suele decir, uno de los ejes principales de la educación es desarrollar el espíritu crítico del alumnado. Con nosotros, eso lo han conseguido. Pero ¿cuál es la moraleja si detectamos injusticias y no podemos solucionarlas? ¿Para qué hacer la mitad del trabajo? Nosotros lo llevaremos hasta el final. Este año, al menos, lo hemos llevado hasta el final.

Ayer realizamos la nueva prueba de matemáticas que ha generado tanto debate este año. Nos dieron el examen en otra lengua, pero nosotros lo respondimos en euskara, tal y como dijimos desde el inicio del curso, palabra por palabra. Ahora veremos qué ocurre. Veremos qué notas obtenemos. Veremos si cumplen la palabra dada implícitamente. Nos gustaría recordar, además, que estamos hablando de matemáticas, esa lengua que debería ser universal. Al parecer, un 7 en euskara no es lo mismo que en francés. Al parecer, la probabilidad de que se respeten los derechos depende de la lengua. Pero eso se puede cambiar. Y lo de hoy es un ejemplo perfecto.

Cuando se hace colectivamente, la lucha se convierte en un juego, y el equipo continúa hasta ganar el premio. Eso lo sabemos, y seguiremos luchando mientras sea necesario. Por una lengua, por un pueblo, hasta que la suma 3+4 tenga un único resultado. ¡El euskara es el único camino!