INTERVENCIÓN: Gazte Euskaltzaleen Sarea
GAZTE EUSKALTZALEEN SAREA
RED DE JÓVENES EUSKALTZALES
En estos días, un gran grupo de jóvenes llegados desde diferentes rincones de Euskal Herria ha tomado la iniciativa. Hace dos días, decenas de euskaltzales partimos de Urepele para tejer redes, crear alianzas y seguir impulsando la lucha en favor del euskara. Esta acción ha sido una forma colectiva de abrir camino hacia el país del euskara, y hoy hemos llegado a Iruñea, sumándonos a la Marcha Euskaltzale de Kontseilua, para impulsar desde primera línea esta cita colectiva que marca un nuevo renacimiento.
Sabemos que no estamos construyendo el camino en tiempos fáciles. Vivimos tiempos complejos y enrevesados. La globalización y el sistema neoliberal salvaje quieren destruir nuestra comunidad y nuestra colectividad. Esa ofensiva reaccionaria tiene múltiples caras, y pone en el punto de mira a quienes somos minoría, a quienes estamos marginados/as o minorizados/as. Y, junto a ello, es evidente que el propio euskara también está en el punto de mira. La ofensiva contra el euskara es una clara muestra de ello: una ofensiva judicial, política y mediática con múltiples rostros. Y hemos visto que adopta distintas formas: la hemos visto en sentencias judiciales, y también en el discurso de quienes enfrentan los derechos lingüísticos con otros derechos. El derecho lingüístico es un derecho, y quienes lo atacan tienen como objetivo negar y asfixiar nuestra lengua, nuestra cultura y, en definitiva, nuestro ser como pueblo.
Los y las jóvenes que nos hemos reunido en esta marcha lo tenemos claro: somos euskaldunes, jóvenes euskaltzales, y ya hemos tomado el testigo de la lucha por el euskara.
Defender el derecho lingüístico, es decir, defender el derecho a vivir en euskara en Euskal Herria, nos acerca a muchas otras vivencias y luchas presentes en este territorio. Porque esa ofensiva, además de negar los derechos lingüísticos, adopta otras formas: racismo, xenofobia, machismo, transfobia… Hace tiempo que aprendimos que las opresiones se entrecruzan, que, en definitiva, esa ofensiva nos tiene a todos y todas en el punto de mira. Y precisamente por eso afirmamos que será cruzando esas luchas como lograremos hacerle frente. Los y las jóvenes lo tenemos claro: el euskara nos necesita a todos y todas, ¡y todos y todas somos bienvenidos/as en esta lucha!
A menudo se nos ha culpado a los y las jóvenes de la pérdida del euskara, acusándonos de dejadez y falta de compromiso. Pero eso no son más que mentiras. Hace tiempo que iniciamos nuestro propio camino, comprometiéndonos por iniciativa propia con la lucha por el euskara. Tenemos nuestras propias formas, maneras y estilos, quizá diferentes a los de generaciones anteriores, pero sabemos que el euskara es lo que nos da un lugar y una forma de estar en el mundo. Son muchas las iniciativas que impulsamos: la creación de ocio en euskara, los campamentos en euskara o Euskarabentura son algunos ejemplos. En muchas ocasiones hemos salido a la calle para reivindicar la educación en euskara, hemos hecho huelgas y movilizaciones y hemos reclamado el bachillerato en euskara. Hoy queremos hacer una mención especial a todos los y las estudiantes que han practicado la desobediencia: ¡sois un ejemplo!
Hace unos meses reivindicamos que “el euskara somos nosotros/as”. Que estamos aquí, que somos en euskara. Los y las jóvenes euskaltzales estamos presentes, tejiendo red pueblo a pueblo y barrio a barrio, creando comunidad en favor del euskara. Somos la comunidad del euskara, quienes conformamos su cuerpo. El euskara y Euskal Herria necesitan un nuevo renacimiento, y la juventud es clave en este proceso. Que el camino recorrido durante estos tres días sirva de impulso para organizarnos en nuestros barrios y pueblos, y para aportar a la lucha por construir el país del euskara. ¡Gora Euskal Herria euskalduna!