Kontseilua llama a euskaltzales de toda Euskal Herria a reunirse en el 13 de junio Pamplona para reivindicar unas condiciones reales para vivir en euskara
Euskalgintzaren Kontseilua y más de un centenar de euskaltzalean hemos realizado una comparecencia multitudinaria en la Plaza del Castillo, para ofrecer información sobre la Marcha Euskaltzale que organizaremos el próximo 13 de junio en Iruñea.
Las tres columnas de la marcha, que convertirá Pamplona en punto de encuentro de todos los y las euskaltzales, partirán a las 17:00 desde Antoniutti, el Parque de la Runa y la Plaza de la Libertad para confluir en la Plaza del Castillo, y reivindicarán la oficialidad plena, un salto en las políticas lingüísticas y el compromiso activo con el euskara bajo el lema «Euskaraz bizitzeko behar den dena» (Todo lo necesario para vivir en euskara).
La marcha combinará reivindicación y celebración, con el objetivo de exigir las condiciones reales para poder vivir en euskara, y poner en valor el orgullo de ser euskaltzales.
A continuación, la declaración que leido por Idurre Eskisabel, secretaria general de Kontseilua, durante la comparecencia.
DECLARACIÓN
El pasado 27 de diciembre miles de euskaltzales nos reunimos en el Bilbao Arena con el objetivo de encender la chispa de una nueva revitalización que el euskara necesita con urgencia.
Hoy, de nuevo, nos hemos reunido aquí los agentes que conformamos Euskalgintzaren Kontseilua, así como otras muchas personas que nos acompañan en este camino que sueñan con la plena normalización del euskara, para hacer un llamamiento desde esta Plaza del Castillo a euskaltzales de toda Euskal Herria: reunámonos aquí el próximo 13 de junio para dar un nuevo impulso al euskara.
En un momento en que el futuro del euskara está en juego, la aportación y la acción de los y las euskaltzales resulta imprescindible. Por un lado, porque los profundos y rápidos cambios globales de los últimos años han traído nuevos y enormes desafíos para la mayoría de lenguas y comunidades lingüísticas del mundo, especialmente para las lenguas minorizadas. Y, para poder responder a estos retos, es urgente y necesario dar un salto en las políticas lingüísticas. Sin embargo, mientras el movimiento en favor del euskara y una parte importante de la sociedad reclaman ese salto, aumentan los intentos de obstaculizar el futuro del euskara. Algunos ejemplos recientes son la absurda ratificación de la prohibición de realizar exámenes en euskara en Iparralde, las medidas anunciadas en Navarra para hacer retroceder la enseñanza en euskara, o la ofensiva contra las políticas de normalización en la Comunidad Autónoma Vasca. En definitiva, todo ello refleja el problema de fondo del euskara y de su comunidad lingüística: que somos una lengua y unos hablantes minorizados.
En este contexto, en más de una ocasión de nuestra historia hemos visto el futuro del euskara en situación crítica. Pero en cada uno de esos momentos, el compromiso de miles de personas ha dado aliento al euskara y a su comunidad lingüística para seguir adelante. Como hemos repetido en los últimos meses, ahora también es el momento de los y las euskaltzales.
Llevamos años diciendo y reivindicando «euskaraz bizi nahi dut» (quiero vivir en euskara), realizando además un esfuerzo cotidiano y a menudo arduo para ello. Pero más allá del esfuerzo individual, hacen falta condiciones colectivas que lo hagan posible. Precisamente en torno a esta reivindicación principal nos reuniremos el 13 de junio en Pamplona, en la Marcha Euskaltzale: exigiremos todo lo necesario para vivir en euskara, «euskaraz bizitzeko behar den dena». Es decir, condiciones que hagan realmente posible vivir en euskara más allá de la decisión individual, condiciones que debemos reclamar como euskaltzales organizados, y que deben construirse y garantizarse en una sociedad que cree en la justicia social y en la democracia.
Por ello, la Marcha Euskaltzale del 13 de junio se organizará en tres columnas, representando tres pilares imprescindibles para crear las condiciones necesarias para vivir en euskara. Una columna exigirá la oficialidad plena del euskara en Navarra, Iparralde y toda Euskal Herria, al mismo nivel que el castellano y el francés. La segunda reivindicará el salto necesario en las políticas lingüísticas: si el euskara quiere tener futuro y adaptarse a los cambios globales, es urgente un cambio de paradigma que garantice tanto su conocimiento generalizado como su uso normalizado. Y la tercera pondrá en valor el compromiso activo con el euskara, «euskaltzaletasuna», subrayando la responsabilidad y el papel de la ciudadanía. Si el euskara avanza será gracias a la aportación y la acción de la ciudadanía, como en otros tiempos difíciles, gracias a la iniciativa organizada de los euskaltzales.
Asimismo, creemos que quienes formamos la comunidad del euskara no solo tenemos motivos de preocupación, sino también razones para el orgullo y la celebración. Entre otras cosas, porque, haciendo frente a una situación de minorización estructural y a miles de dificultades cotidianas, hemos llegado vivos a este primer cuarto del siglo XXI, y sentimos que tenemos fuerza para imaginar un futuro aún más vivo. Por ello, la Marcha Euskaltzale también tomará elementos festivos para dar forma a su reivindicación. Cada columna comenzará con un chupinazo y un pregón, y recorrerá el camino hasta la Plaza del Castillo al ritmo de una melodía creada para la ocasión por el músico pamplonés Ion Celestino. Las pancartas que abrirán cada columna serán obra de artistas, siguiendo el estilo de las pancartas de las peñas de Pamplona: Asisko Urmeneta, Patxi Huarte y Malen Amenabar serán los autores de estas imágenes.
Las columnas partirán a las 17:00 desde Antoniutti, el Parque de la Runa y la Plaza de la Libertad, y a las 18:00 se unirán en la Plaza del Castillo para celebrar el acto principal.
No quiero terminar esta intervención sin agradecer a las personas del ámbito cultural que nos han ayudado a imaginar la Marcha Euskaltzale del 13 de junio: muchas gracias a Aritz Ibañez, Ihitz Iriart, Ion Celestino, Oier Zuñiga… En Kontseilua tenemos claro que, si el euskara va a tener un nuevo impulso, será con el apoyo de un ecosistema cultural sólido; el euskara necesita una cultura fuerte para tener futuro.
Asimismo, estando hoy aquí en la Plaza del Castillo de Pamplona, no podemos sino recordar a Carlos Garaikoetxea Urriza, político que dejó una huella destacada en la historia contemporánea de Euskal Herria, ex-lehendakari del Gobierno Vasco y gran euskaltzale. Así lo recordaremos.
Para terminar, solo queda reiterar el llamamiento inicial: que el 13 de junio Pamplona sea un gran punto de encuentro para euskaltzales de toda Euskal Herria, un espacio para el orgullo y la celebración compartida. Un paso en el camino para reivindicar y lograr las condiciones necesarias para vivir en euskara. En definitiva, otra chispa para un nuevo ciclo de revitalización del euskara.
Pamplona, 5 de mayo de 2026